Tailandia, Camboya & Malasia
Empezar a recordarlo
Agradezco que me hayan pedido este texto, porque de alguna manera inaugura oficialmente una de mis partes favoritas del viaje que es empezar a recordarlo. Creo que cuando uno cuenta lo que vivió una y otra vez, le va dando forma a esos recuerdos que finalmente son los que quedan para siempre.
Viajar es una mezcla de cosas que esperás y de cosas que no esperás. En este caso las que no esperaba superaron ampliamente a las que sí esperaba. Los templos imponentes de Tailandia, el caos de la noche en Bangkok, paradójicamente en la calle “Khaosan”, los platos típicos, los masajes, los monjes, los no tan monjes, la belleza sin sentido de Phi Phi, la inmensidad y la magia del amanecer de Angkor Wat en Camboya, el lujo de Kuala Lumpur. Todo eso que Toque y Toque va a saber contarte infinitamente mejor que yo.
Pero como viajero lo más valioso terminó estando en las cosas que no esperaba y que solo tenían todo lo anterior como el mejor escenario que te puedas imaginar.
Empezar a caminar por Kuala Lumpur con un amigo del viaje y terminar haciéndolo literalmente por cinco horas mientras conocíamos la ciudad y nos conocíamos nosotros hablando de todo.
El lenguaje propio que diseñamos para hablar de las cosas. Aunque “diseñamos” es mucha gente. Gaby, nos hiciste replantear todo lo que sabíamos sobre el idioma español.
Un roomie con la misma risa que Pachu Peña.
Cantar en el medio del agua en Phi Phi con todo el grupo y el sol cayendo de fondo. Increíble. Temazos, por cierto.
Coincidir para cenar juntos.
Charlar en la piscina, muchas veces para reírnos y muchas veces para ir un poco más profundo. No en la piscina sino en la charla.
Jugar al fútbol contra un equipo de Camboya y ganar por primera vez en la categoría mochileros (?)
Y así muchas.
Viajar con personas que no conocías, y que en pocos días pasan a ser parte de tu viaje, cambia completamente la experiencia porque empezás a mirar ese viaje a través de muchos otros ojos y ahí todo se multiplica. Lo que pasa durante y lo que queda después, que como decía al principio, es el verdadero viaje.
Así que de alguna forma siento que estoy empezándolo de nuevo.