La primera extensión del viaje.
Acá todo se siente más intenso: colores, ruidos, montañas, miradas.
Un salto de lleno a lo desconocido, que te desordena y te atrapa.
Si hay un lugar que cambia la forma de mirar el mundo, empieza acá.
La primera extensión del viaje.
Acá todo se siente más intenso: colores, ruidos, montañas, miradas.
Un salto de lleno a lo desconocido, que te desordena y te atrapa.
Si hay un lugar que cambia la forma de mirar el mundo, empieza acá.
Momentos icónicos
TukTukeada
Metro de Delhi
Taj Mahal
Trekking Dhampus
Pewa Lake
Boudhanath Stupa
¿Qué incluye?
Traslados: TODOS los vuelos y traslados necesarios para movernos.
Alojamientos: Hoteles bien ubicados y probados por nosotros. Con desayuno incluido
Visas: Gestión y costo de visas.
Acompañamiento: Dos colaboradores de T&T que viajan con el grupo.
Traslados: TODOS los vuelos y traslados necesarios para movernos.
Alojamientos: Hoteles bien ubicados y probados por nosotros. Con desayuno incluido
Visas: Gestión y costo de visas.
Acompañamiento: Dos colaboradores de T&T que viajan con el grupo.
Actividades incluidas
Hay experiencias que elegimos incluir porque sabemos que muestran el alma de cada lugar. Y no nos las queremos perder.
India
Delhi en Tuk Tuk: Tumba de Humayún, Qutab Minar.
Old Delhi en metro: Jama Masjid, Fuerte Rojo y Gurudwara Bangla Sahib
Agra: Taj Mahal y Fuerte de Agra.
Jaipur: Fuerte de Ambar. Palacio del agua.
Varanasi: Ceremonia del Ganges.
Nepal
Pokhara: Trekking con comidas, guías en español y alojamiento en montaña incluido.
India
Delhi en Tuk Tuk: Tumba de Humayún, Qutab Minar.
Old Delhi en metro: Jama Masjid, Fuerte Rojo y Gurudwara Bangla Sahib
Agra: Taj Mahal y Fuerte de Agra.
Jaipur: Fuerte de Ambar. Palacio del agua.
Varanasi: Ceremonia del Ganges.
Nepal
Pokhara: Trekking con comidas, guías en español y alojamiento en montaña incluido.
Hoja de ruta
Delhi | 3 días.
La entrada es fuerte. Delhi te saluda con bocinas, polvo en el aire y una energía que no se explica con palabras. Dormimos cerca del Main Bazar y salimos a recorrer la ciudad como se debe: en tuk tuk, en metro, en lo que venga. Hay tumbas que parecen palacios, palacios que parecen sets de película y barrios que huelen a cardamomo, aceite y otra cosa que nadie identifica. Old Delhi es caótica. Y hermosa. De esas que te sacuden un poco para que empieces a mirar distinto.
Jaipur | 2 días.
Después del vértigo, un poco de rosa. Literal. Jaipur es conocida como la ciudad rosada, aunque en realidad es más bien terracota desteñido. Acá las fotos quedan bien sin filtro, y los fuertes parecen de otro siglo (porque lo son). Caminamos por mercados, subimos a miradores y comemos cosas que no sabemos pronunciar. Algunos se animan al curry más picante del viaje. Otros al regateo por una alfombra que nunca entrará en la mochila.
Agra | 1 día.
Es un solo día. Pero pasa de todo. Empezamos en el Fuerte Rojo, y desde ahí, desde la prisión donde estuvo encerrado Shah Jahan, el emperador que mandó construirlo en memoria de su esposa, vemos por primera vez el Taj Mahal, a lo lejos. Después sí, entramos. Y la llegada emociona. Porque no hay filtro ni descripción que le haga justicia. Caminamos despacio, casi en silencio, como si todos entendiéramos que este momento había que vivirlo bien.
Varanasi | 2 días.
Si Delhi te sacude, Varanasi te atraviesa. Hay rezos, fuego, gente bañándose. Nadie habla mucho. En esta ciudad los vivos y los muertos comparten espacio sin drama. De noche subimos a un bote para ver los rituales desde el agua. Hacemos nuestras ofrendas y dejamos que el río se lleve algo que ya no necesitamos. Caminamos por ghats que huelen a incienso y a algo más. Y en algún momento, sin aviso, todos nos quedamos un poco quietos. Como si algo, sin entender bien qué, nos estuviera pasando.
Pokhara | 4 días.
Después de India, Pokhara se siente como cambiar de idioma sin cambiar de continente. Es tranquila, verde, reflejada en un lago enorme que a veces parece de mentira. Algunos días se camina, otros se flota. Entre cafés con budas pintados, lagos con barquitos y templos en las alturas, uno empieza a aflojar. Es un buen lugar para animarse: a volar en parapente, a tirarse desde un puente en bungee jumping o simplemente a quedarse mirando el lago.
Dhampus | 1 día.
Salimos temprano con mochilas livianas y ganas de subir. El trekking a Dhampus es corto y llevadero, de esos que te dejan sin aliento más por la vista que por la subida. Llegamos al albergue, comemos caliente, armamos un fogón, y compartimos historias que suenan distintas en la montaña. Al otro día, si el cielo se deja, vemos amanecer los Himalayas. Y si no… igual vale la pena haber subido.
Kathmandú | 3 días.
Última parada. Y primera confusión: la ciudad parece desordenada, pero tiene lógica propia. Hay stupas, calles mínimas, banderines de oración y monjes con celular. Visitamos templos que ya vimos en fotos… pero que en vivo dan otra cosa. Compramos lo que no necesitamos. Regalamos lo que ya no usamos. Y miramos al grupo sabiendo que esto, ahora sí, se está terminando. Por lo menos para algunos.